Probamos

Moon 650D DAC/transporte

Moon 650D DAC/transporte

Aunque podría parecer  lo contrario, Simaudio es una marca muy consolidada que cuenta ya con una dilatada trayectoria de  más de treinta años fabricando productos destinados al mercado audiófilo. En todos estos años Simaudio ha visto el auge y el ocaso de muchas compañías de renombre y, sin embargo,  parece que la firma canadiense se encuentra en plena forma, con una extensa gama de productos entre los que, a excepción de cajas acústicas, podremos encontrar casi cualquier tipo de componente electrónico necesarios en cualquier sistema de audio estéreo o multicanal.

Quizás las claves del éxito de esta compañía residan tanto en el desarrollo de un potente programa de I+D, y los beneficios que ello conlleva, como  en la fiabilidad de los diseños y la calidad con que son construidos. En tiempos en los que la deslocalización de la producción es una técnica imperante para la reducción de costes, impresiona echar un vistazo  en su web a las imágenes de las instalaciones de Simaudio, en las que apreciamos que hasta disponen de máquinas de control numérico (CNC) para la fabricación de los chasis de sus productos.

Dentro de la Moon Evolution Series se agrupan todos los productos tope de gama de Simaudio. Esta serie fue lanzada al mercado a mediados de la pasada década, e incluía los lectores de CD Supernova, ya descatalogado, y el exquisito Andrómeda, que con sus dos cuerpos y su entrada digital SPDIF, fue  diseñado para ser usado mayoritariamente como reproductor de CDs. Desde la aparición del Andrómeda los tiempos han cambiado y no cesa de aumentar  la cantidad de música disponible en formatos no físicos y, lo más importante, a una calidad cada vez mayor. Los ficheros flac, el streaming, las descargas de música en alta resolución, son conceptos que cada vez están más extendidos en nuestra afición. Respondiendo a esta evolución de los formatos musicales y a las nuevas necesidades que ello genera, Simaudio lanzó a principios de 2010 el Moon 750D DAC/transporte. La misma empresa lo define como un DAC capaz de aceptar formatos digitales de alta resolución, a partir de un variado número de fuentes, que incorpora un transporte de CD, considerado ahora como una fuente digital  más. Unos meses después, se presentó el Moon 650D DAC/transporte, que no es sino una versión más asequible, aunque con funcionalidades y aspecto prácticamente idénticos al  anterior.

Un poco de tecnología

El Moon 650D está construido alrededor del chip conversor ES9016 SABRE32  Ultra del afamado fabricante ESS Technology. Este chip realiza la conversión mediante un procesado de 32 bits obteniendo, en el caso de CDs, la información faltante a partir de la interpolación de los datos existentes en los flujos de 16 bits.

Entre las características habituales en aparatos de este nivel encontramos  circuitos de diseño balanceado y construcción doble monofónica. También observamos la presencia de fuentes de alimentación y  transformadores toroidales independientes para los circuitos analógicos y digitales. La señal tiene un recorrido mínimo y libre de condensadores, y es sometida a un filtro analógico exclusivo de  12dB/oct.  Este recorrido mínimo de la señal se consigue gracias al empleo de placas de circuito impreso de cuatro capas, siendo además las pistas de cobre puro.

Otros detalles que nos dan idea de la cuidada  construcción del aparato son la implementación de circuitos simétricos y el empleo de componentes electrónicos de calidad perfectamente pareados.  Con objeto de minimizar las vibraciones externas el chasis está diseñado para ofrecer un alto nivel de rigidez.

Por otro lado, gracias a los programas de investigación de Simaudio, este Moon hace gala de bastantes tecnologías exclusivas de la marca. Para reducción de las vibraciones, la mecánica de transporte del CD, propia de la casa, está  montada sobre cuatro suspensiones flotantes de gel (M-Quattro). La regulación del voltaje de la corriente contínua en la fuente de alimentación se realiza en 18 circuitos especializados independientes (i²DCf) destinados a los distintos tipos de circuitos diferenciados según el tipo de componente que incluyan. Según el fabricante con este sistema  se consigue una mayor eliminación de ruido, menor jitter y distorsión total armónica y mejorar la separación entre canales.

Mención aparte merece el exclusivo procesado digital de la señal, que incorpora el control asíncrono del jitter en modo de 32 bits (M-AJiC32), que basándose en la tecnología  32-bit HyperstreamTM  y de reducción de jitter patentadas por el fabricante del chipdac, reducen el uso de relojes internos hasta la fase final de la conversión digital-analógica, gracias  a lo cual esta conversión es inmune al jitter generado en cualquier proceso anterior, con lo que el mismo se reduce a una cifra mínima de tan solo 1 picosegundo. Otra característica, como mínimo, destacable de este procesado digital es el empleo de 8 dac por canal. La señal analógica de cada polo de cada canal se obtiene sumando las salidas provenientes de cuatro dacs. Mediante este truco, entre otras ventajas, se consigue diluir los errores provocados por las posibles imperfecciones que un dac concreto pudiera poseer, y se incrementa el  voltaje de salida de la señal, facilitándose el trabajo de los circuitos analógicos encargados de amplificarla.

En cuanto a la conectividad, en su trasera encontramos cuatro entradas digitales (AES/EBU (XLR), S/PDIF (RCA), TosLink y USB).  Todas ellas, a excepción de la USB, aceptan señales digitales externas de seis tipos distintos de frecuencia de muestreo hasta un máximo de 192 kHz y suponemos que una resolución hasta  32 bits. La entrada USB ha recibido, conscientemente, menor atención por parte de Simaudio, y sólo acepta señales de hasta 16 bits y 48 kHz. Este dac también tiene dos salidas digitales S/PDIF y AES/EBU. Tenemos la posibilidad de elegir entre salidas analógicas balanceadas (XLR) o no (RCA), que en ambos casos ofrecen un máximo de 2 voltios. Tambien podemos observar la presencia de conexiones para una fuente de alimentación externa opcional, un puerto RS-232 para la actualización del firmware, un puerto SlimLink para su conexión a otros componentes de la Moon Evolution Series y, por último, una conexión para control externo mediante infrarrojos.

En el frontal encontramos un  display con funcionalidad múltiple y dígitos rojos de gran tamaño, que se leen perfectamente desde distancias sensibles. A la izquierda del display existe un grupo de botones metálicos y leds que permiten seleccionar entre las distintas entradas digitales, dejar la unidad en standby, etc. A su derecha encontramos la botonera que controla la mecánica de transporte de CDs.

Comenzamos la prueba

El Moon 650D llegó en un sencillo pero eficiente doble embalaje de cartón. Dentro encontramos también 4 puntas metálicas de  desacoplo que hemos de roscar, así como unos pequeños discos para evitar las rayaduras que su elevado peso podría provocar. También se incluye un mando a distancia metálico con el que, además del 650D, podremos controlar otros aparatos de la gama Moon.

Para la realización de la prueba, acompañando al Moon el importador incluyó varios cables WireWorld Cable: WWC USB Platinum starlight, WWC Gold Starlight Digital  y el cable de red  WWC Gold Electra. Siguiendo la recomendación de Simaudio de  usar un interface externo para realizar la conversión USB-S/PDIF, recibí un hiFace Evo  con su fuente de alimentación con baterías  Evo supply de la firma italiana M2Tech.

Nada más sacarlo de su caja, llama la atención la solidez, peso y calidad de construcción del aparato. La unidad a prueba presentaba el acabado, opcional a elegir, en negro, que estéticamente me recordaba a algunos modelos de Mark Levinson. A mí personalmente me gustó bastante, aunque ciertamente es un aparato que no está diseñado para pasar desapercibido.

Durante las semanas que pude disfrutar del 650D  tuvo en todo momento un funcionamiento rápido e impecable. Sólo podría criticarlo en tres aspectos: la calidad de acabado de la bandeja del CD, que el mando a distancia no tiene botones numéricos para seleccionar directamente una pista del CD y que el interruptor posterior de encendido, por su ubicación, puede quedar inaccesible si empleamos un cable de alimentación con un IEC de las dimensiones habituales en cables de tipo audiófilo. Respecto al encendido del aparato, cabe señalar que está diseñado para estar siempre conectado y dejarlo en reposo mediante el botón frontal de Standby. Curiosamente hemos comprobado que una vez accionado su interruptor posterior,  el aparato consume alrededor de 25W se encuentre, o no, en standby.

Todo lo que hemos comentado hasta ahora no son sino aspectos hasta cierto punto complementarios. Si el sonido no es de mi agrado, el resto de características no me harán cambiar de opinión a la hora de considerar la incorporación de un componente en mi equipo.

Así pues,  ¿el Moon 650D me iba a convencer? Con este interrogante comencé las audiciones. Nada más conectarlo, escuchando CDs, aprecié en su sonido un gran nivel de resolución que sacaba de las grabaciones detalles, como imperfecciones en los golpes de la percusión, o texturas en los punteos de los contrabajos en solos de jazz, o sonidos provocados por los mecanismos de los pedales en algunos solos de piano, o el tiempo que las notas de dicho instrumento  perduran en el ambiente, que antes no había percibido. Además la escucha era muy relajada, un sonido muy transparente, pero neutro y equilibrado. Bueno, parece que el aparato sonaba bastante bien, pero como yo no soy de los que se dejan llevar por una primera impresión, preparé una serie de  audiciones para explorar las distintas posibilidades que el aparato ofrece.

Primer Asalto: Moon 650D vs  North Star 192

Con esta comparativa con la fuente digital que me acompaña últimamente, y que a pesar de sus años sigue estando en muy buena forma, pretendía saber a qué nivel se encontraba nuestro protagonista. Para ello reuní  a unos colegas habituales en mis tests y familiarizados con mi equipo, deseosos de escuchar el Moon.  La verdad, si no fue K.O. es porque retiramos el veterano combo de North Star de la escena. Claramente el joven canadiense está en otra liga a todos los niveles. Posee mayor resolución, mejor tímbrica, mayor sensación de directo, como si recogiese tanto el sonido de los instrumentos como el del espacio en el que han sido grabados. Mejor microdinámica y reproducción de transitorios, haciendo que, por ejemplo, los fraseos de  los pianistas sonasen con mayor agilidad pero, al mismo tiempo transmitiendo una mayor relajación. La escena sonora producida por este joven era mucho mayor en todas sus dimensiones. Quizás en lo único en lo que el Moon no mejoraba al North Star era en la focalización de los solistas dentro de ella… curioso.

Segundo Asalto: transporte interno vs transporte externo

Dejándome llevar por la curiosidad de saber hasta qué punto la superioridad del Moon sobre el North Star se debía al dac o a la mecánica de transporte, realicé la comparación entre un mismo CD reproducido en el Moon o en el transporte North Star 192, conectado vía cable digital S/PDIF o AES/EBU a las entradas del Moon, usando en ambos casos la sección dac de este último.

En esta ocasión el sencillo transporte del Moon perdió el asalto. El transporte North Star sonó claramente mejor, ofreciendo mayor contraste dinámico y un sonido con más cuerpo. La escena sonora también mejoró, ganando en profundidad y, aquí se despejaba la única duda del primer asalto, focalizando los solistas de forma irreprochable.

No es de extrañar el resultado de este asalto si tenemos en cuenta que el North Star monta la mecánica de transporte Phillips CD-Pro2M, exactamente la misma que monta el Moon Andromeda, modelo de referencia de Simaudio. La buena noticia es que si disponemos de  un transporte de CDs de cierta calidad el Moon 650D sonará aún mejor.

Tercer Asalto: reproducción de CDs vs ficheros ripeados

Una vez visto el nivel del  Moon usando soportes físicos, me centré en detalles importantes, como por ejemplo cómo sonaría mi colección de CDs si estuviese ripeada en un ordenador y la reprodujese a través del  Moon 650D.

En plan travieso, desoyendo la advertencia de Simaudio, que desaconsejaba conectar el ordenador directamente al DAC mediante la entrada USB, probé esta conexión y, efectivamente, no soporté el sonido más de un par de minutos. Usando la entrada USB comprobé las peores virtudes del sonido digital: sonido artificial y endurecido, con timbres metálicos, …

Así pues, decidí  seguir el esquema previsto y para convertir la señal de USB a S/PDIF utilice el hiFace Evo. El procedimiento de ripeo y de instalación de drivers fue similar al que realicé en la review del M2Tech Young. Después de realizar esta comparativa en solitario y sacar mis propias conclusiones, me  aproveché de la paciencia de una amiga, ajena al mundo audiófilo, a la que sometí a su primera comparativa. Así pues, después de sincronizarlos, por medio del mando a distancia iba alternando entre temas reproducidos en el CD y copias de esos mismos ficheros reproducidos en un ordenador portátil. Obviamente ella no sabía qué estaba sonando y además el volumen era idéntico. Después de unos cuantos cambios entre ambas opciones le pregunté a la oyente si notaba alguna diferencia. Yo esperaba que me dijese que le sonaba exactamente igual, que no se notaba nada. Y, para mi sorpresa me dijo que notaba una gran diferencia y, esto es lo mejor, que asociaba un sonido a pintar un cuadro con rotuladores de punta fina (el ordenador), mientras que el otro sonido era como si hubiese sido pintado con el trazo grueso de ceras de colores!!!

Aquello me desarmó: ¿que demonios quería decir pintado con ceras de colores??? La verdad es que los que estamos habituados a leer o comentar aspectos del sonido que producen los sistemas de audio pensamos que el resto del mundo conoce el significado de los adjetivos que usamos, y no es la primera vez que tengo problemas  en entender lo que alguien quiere decir. Después de un rato, estuvimos de acuerdo: el sonido del CD era como un cuadro  pintado con ceras de colores!!: allí estaba todo, pero con más fuerza, con más cuerpo,  con mejor microdinámica. En cambio a través del PC el sonido era un poco más delgado, con menos garra. Tengo que añadir que en el resto de aspectos (tímbrica, espacialidad, equilibrio tonal, …) no encontré ninguna diferencia. Más aún, las ceras de colores sólo aparecían en temas con una buena carga de contraste dinámico, con percusiones, mientras que, en pasajes tranquilos, el sonido entre el PC y el CD era indistinguible.

Cuarto Asalto: 44.1 kHz vs 192 kHz

Aunque este era el objetivo inicial, tuve problemas con el driver Kernel del hiFace  al reproducir  ficheros de 192 kHz, con los que aparecía una fuerte distorsión, vamos que no había quien escuchase aquello. Probando el driver DS del hiFace, después de no notar diferencia alguna entre distintas frecuencias de muestreo, me percaté de que el Moon 650D siempre los identificaba como de 44.1 kHz. Parece ser pues que este driver del hiFace admite hasta 192, pero los convierte a 44.1 kHz, supongo que para conectar dacs que sólo admitan esta frecuencia.

Así las cosas, usando el driver Kernel hasta 96 kHz, pude comprobar que las mejoras que la alta resolución ofrece estaban también presentes: mayor riqueza armónica y precisión tímbrica, mejor delimitación del espacio 3D sonoro… Pero todo ello, aderezado por el Moon, con un nivel superior de relajación, de delicadeza, en definitiva de naturalidad.

No es aventurado pensar que quien tenga la posibilidad de escuchar ficheros de 192 kHz con este Moon, apreciará todavía más las posibilidades que estos formatos están ofreciendo al aficionado de hoy en día.

Entonces, ¿el Moon 650D me ha convencido?

Rotundamente sí. Mis primeras impresiones favorables se confirmaron después de semanas de escucha. Este aparato produce un sonido muy neutro, relajado y sin ninguna aspereza. El equilibrio tonal es muy bueno, con unos agudos nunca estridentes que a veces incluso podrían pecar de un exceso de suavidad. Los graves profundos, pero siempre ágiles, articulados y ricos en texturas. Las voces muy naturales. La tímbrica es igualmente excelente, así como la escena sonora, perfectamente dibujada. En definitiva, el sonido en su conjunto es como si nos acercase más a un directo, recreando la sensación de que escuchamos tanto al solista, como al entorno inmediato en el que está interpretando, así como, por supuesto, el ambiente de la sala en la que se realizó la grabación.

Quizás para mí el punto flaco del aparato es que en aras de reducir los costes de producción, Simaudio no lo ha dotado de conectividad para su uso en red,  ni ha implementado una entrada USB con el nivel de calidad deseable. Este último detalle quizás no es muy importante puesto que en el mercado existe una oferta interminable de dispositivos que realizan estas conversiones.

La calidad de la fuente digital es una parte muy importante de la potencialidad de un sistema de audio. Lo que  nuestra fuente no extraiga de la grabación, o lo que estropee, difícilmente podremos luego recuperarlo o solucionarlo. Durante el tiempo que he disfrutado de este Moon he apreciado lo que una buena fuente digital puede hacer por un equipo, aportando ese plus de relajación, naturalidad y detalle que nos hace redescubrir nuestros CDs, uno tras otro. Con este DAC en nuestro equipo podemos estar tranquilos de que nuestra fuente digital estará a un alto nivel por mucho tiempo. Aunque he escuchado otras fuentes digitales mejores, y mucho más caras, probablemente el Moon 650D es el mejor DAC que he podido disfrutar en mi propio equipo, y creo que es un aparato muy a tener en cuenta en su franja de precios.

Moon y WireWorld Cable Son marcas distribuidas por Sound&Pixel (www.sound-pixel.com). Tel 918259954 . PVP Moon 650D: 6990€.

 

Equipo  utilizado

Fuente Digital: North Star Transporte y  DAC192

Previo: Thor Audio TA-2000

Etapas (agudos): Atma-Sphere MA-1 mk-II 3

Etapa (graves): Yamaha MxD-1; ecualizada con BSS FDS 336

Cajas: Duntech Sovereign PCL2001; Townshend Supertweeter

Cable digital: Revelation Audio I2S

Cables IC: Stealth Indra Rev P; Agudos: Harmonic Tech. P2A; Graves: Cello Strings; Viola Labs

Cables red:  Oyaide GLX y Tsunami;  Harmonic Tech. Fantasy AC10; Van den Hul Mainstream

Etiquetas:

2 comentarios

  1. Rebombori dice:

    Impresionante articulazo.
    Sí señor, como si yo mismo hubiése hecho las pruebas.
    Saludos.

Comentar

Debes estar registrado para comentar.